martes, 31 de enero de 2017

Quiérete bien, por favor.

Me ha hecho falta más de un año para poder hablar y escribir esto. Una relación perfecta, eso pensaba yo, un amor de película y para siempre, cuando era todo lo contrario. He estado enamorada cuatro años de una mentira. No hablo de infidelidad, hablo de algo más serio. Violencia de género. Me han hecho falta más de cuatro años para ser consciente de que vivía en una relación tóxica, para conocer lo que es el control, el chantaje emocional, los celos, la agresividad, los abusos sexuales… Desde fuera parece fácil percatarse de una situación así, pero desde dentro… desde dentro sólo ves que esa persona lo hace porque te quiere, porque se preocupa por ti, porque tú te equivocas, siempre la culpa es tuya. Solo sientes dependencia a esa persona, sin ella, no eres nada. Es difícil, muy difícil y aún lo es más cuando no llegan a comprenderte, cuando el poco apoyo que pides para salir del hoyo, no lo recibes. “Eso no es un problema”, “algo harías”, “eso es lo más normal de una relación”. No, no es lo más normal de una relación, lo más común es amor, no posesión. El amor es amor.

Comencé una relación cuando sólo tenía 15 años, la primera vez que me enamoraba. Para mí era perfecto, tenía devoción por esa persona, no había nadie más, sólo él, y eso precisamente era lo que buscaba. Poco a poco me alejaba de mis amigos hasta que me quedé sin ellos, los perdí a todos y cada uno de ellos, discutía diariamente con ellos porque trataban de protegerme y yo no lo veía, pensaba que estaban locos, que ellos no lo entendían, no sabían lo que nos queríamos, pensaba que se equivocaban y la que me equivocaba era yo. Además, poco a poco me distancié de mi familia, por la misma razón, se percataban de situaciones y aunque no tuviesen mucho conocimiento sobre el tema, sabían que eso no era lo correcto y reaccioné de la misma forma, discusiones, evitaba el tema, procuraba que no supiesen nada, cuando eso fue lo peor que pude hacer.

Todo comenzó con los celos, de ahí apareció la posesión, lo que conllevó al distanciamiento con mis personas cercanas, hasta que me quedé absolutamente sola. Ya nadie sabía nada de la relación. Con esa posesión llegaron los abusos sexuales, como era su novia, debía obedecerlo y hacer todo lo que me pidiese o él quisiese. No podría decir no, si no, comenzarían las discusiones y eso era lo que menos quería, por mucho que me hiciese sentir mal o se aprovechara de mí, seguía enamorada de él, no era consciente de nada, pensaba que era normal, no lo quería perder, sentía que era mi mitad, sin él no sería nada y más mitos similares que abarca el amor romántico.

Con el tiempo, poco a poco comencé a despertar, la venda se caía poco a poco y empecé a pensar en mí, aunque no tuviese ni un gramo de amor propio. Fui consciente que tenía derecho a decir no, cosa que hice. A partir de aquí, comenzó la agresividad y el miedo. Esta experiencia no se la desearía a nadie, ni incluso a mi peor enemigo.

A partir de aquí, decidí cortar la relación, no es por atribuirme mérito, pero muy valiente hay que ser. Con el tiempo comencé a ser consciente de estas cosas que acabo de escribir a modo resumen. Me hicieron falta meses y meses para conseguir el valor suficiente para pedir ayuda y asistir a sesiones psicológicas, después de esto, necesité aún más valor para contárselo a mi familia y a los pocos amigos que me han quedado, pero no obtuve la respuesta que esperaba. Por esta parte, únicamente he conseguido incomprensión, no he conseguido que nadie se sitúe por un momento en lo que es vivir algo similar a esto.


Para finalizar, diré lo mismo que digo siempre, si conoces a alguien que viva una situación parecida, no dejes que haga como yo, quédate a su lado, por mucho que discutáis, por muy cegada que esté, apóyala, no te separes de esa persona, lo necesitará tarde o temprano. Quiérela lo que no se quiere ella, no la dejes sola.  Si por otro lado eres tú quien vive una situación similar, sé valiente, échale valor, eres lo suficientemente fuerte como para salir de ahí, te mereces ser feliz, por eso, quiérete, por favor.

miércoles, 22 de junio de 2016

Y te pido que me odies de memoria

¿Qué tal sienta llamar a alguien hipócrita mientras se te llena la boca de hipocresía?
Impotencia, dichoso sentimiento frustrante.
Y dime, ¿qué se siente cuándo te cuestionan?
¿Qué tal sienta la cobardía?
Dime cómo haces para manchar de odio tus palabras cuando antes estaban empapadas de cariño.
Explícame cómo cabe tanto odio en un cuerpo y consiguen malinterpretar recuerdos.
¿Qué tal sienta culpar a los demás?
¿Qué tal sienta esconderse? ¿Desaparecer?
Explícame cómo consigues persuadir a los de alrededor, cómo aparentas hacer de héroe.
Dolor tan acompañado de odio que matas.



lunes, 12 de octubre de 2015

¿Habéis estado alguna vez enamorados de dos personas a la vez?
Siempre he oído que si te enamoras de una segunda persona es porque a la primera no la quieres. Yo no creo que sea así. ¿Por qué no se iba a poder querer a dos personas a la vez? Puede ser que dos personas a la vez consigan hacerte sentir esas famosas mariposas o simplemente te hagan parecer especial para alguien.
Por otra parte, para otras personas enamorarse es algo que no ocurre al instante. Tampoco estoy de acuerdo. Yo soy capaz de enamorarme en milésimas de segundo. ¿No creéis en el amor a primera vista? También esta esa creencia de que si te enamoras de alguien a primera vista es porque en una vida pasada estuvisteis juntos. Tendríamos que haber tenido una vida pasada maravillosa.
A veces no entiendo esto de enamorarse. Según la gente esto requiere un tiempo, hacer ciertas cosas juntos... ¿quién ha puesto esos limites? Deberíamos de enamorarnos más a menudo. Deberíamos de estar enamorados de la vida, familia y amigos.

Vivir es increíble.


martes, 11 de agosto de 2015

La suerte de la vida

Agradezco estar en esta vida, vivir y ser lo que soy gracias a una pastilla y no me importa, al contrario, lo agradezco y es que deberíamos de ser más conscientes de lo que tenemos.
Deberíamos ser felices por el simple echo de tener o haber tenido unos padres que nos querían y cuidaban. Lo han hecho todo por nosotros y se han sacrificado para darnos una  vida digna y feliz. También habría que tener en cuenta nuestra familia, quienes han querido lo mejor para nosotros y nos apoyado incluso cuando nadie lo hacia.
Por otro lado, tendríamos que estar agradecidos de tener una pareja o amigos que nos quieren y nos aguantan cuando ni uno mismo se aguanta. Deberíamos de hacer un esfuerzo para ser conscientes de su esmero por vernos bien, por ser nuestros compañeros de viaje en esta vida y por no ser ningún familiar, pero comportarse como tal.
A veces somos más afortunados de lo que pensamos, la diferencia es que no lo apreciamos.
Deberíamos apreciar los pequeños detalles de la vida. Apreciar cada amanecer y atardecer, son preciosos; los abrazos que sin una palabra transmiten tanto, llorar de felicidad, no hay mejor emoción. Poder levantarte cada día y decirle a alguien que le quieres. Poder luchar por tus sueños y lo mejor de ellos, cumplirlos.


La vida es increíble, pero vividla aún más.


miércoles, 18 de marzo de 2015

Y otra vez más, te echo de menos...

Sé que esto no lo vas a leer, pero si no lo escribo reviento.
Admito que ha pasado mucho tiempo y que ya es un poco tarde, pero aunque no lo creas, te sigo echando de menos. No hay día que no me acuerde de ti por cualquier tontería y no hay día que te llore por extrañar todos esos recuerdos...
Si pudiese, créeme, volvería al pasado sin pensarlo y en vez de discutir te abrazaría fuerte, muy fuerte, en un abrazo te daría todos los abrazos que no te he dado en más de un año.
Echo de menos tu risa, nuestras tonterías, tu colonia, tus bromas, te echo de menos a ti.
Hace mucho que no hablamos, que no se de ti y me muero de ganas de hablarte, de preguntarte como te va, de saber si eres feliz... pero tengo miedo. Tengo miedo a que no me aceptes, a que sea incomodo, tengo miedo a darme cuenta de que la realidad es que te he perdido y me duele tanto... me han quitado una parte de mí, es como si fuese perdido a una hermana.
Decirte que después de todo este tiempo, no he encontrado a nadie como tu, eres irreemplazable, como tú dirías... no voy a encontrar a una amiga como tu en la vida. 
Me arrepiento tanto de todo esto, te pediría perdón tantas veces, te abrazaría tan fuerte para unir todas tus partes rotas, porque eso es lo peor, que te he hecho daño y esto es lo que mas me duele.. saber que has sufrido por mi culpa.  
Por último despedirme y como todos sabemos, las despedidas son triste, aunque la nuestra fue hace tiempo...
Espero hablar contigo pronto, te necesito, eres mi otra mitad y sin ti, yo no soy. Espero que seas feliz, y si me lo permites, te volveré a llamar "mejor amiga". Te quiero bebita.












miércoles, 9 de octubre de 2013

Un minuto de silencio por esos abrazos perdidos, esos que quizás ya nunca dé, por esa risa que a lo mejor ya no vuelva a escuchar, por todas las bromas, tardes, horas, secretos, peleas, paseos.
Tengo la intuición de que todo va a cambiar, que ahora va a ser como si estuviesemos a mil kilómetros de distancia, pero podamos oler nuestros perfumes de estar tan cerca. Tú estás tan lejos y yo te quiero tan cerca.
No, no sé lo que quiero.
No soy consciente de nada.
Me he hecho de piedra, como tantas veces he querido ser y ahora que lo soy no sé para que querer serlo.
Un minuto de silencio por esas sonrisas que nunca han muerto ni moriran, por esas lágrimas derramadas cada momento que estaba sola.
Un minuto de silencio por querer parecer fuerte, por esos 6 años.
¿Ahora?
No sé si es una despedida o un hasta luego, que decida el destino, el tiempo, como siempre.
Ahora toca el vacio, el vaso roto, las miradas frías, si es que hay miradas, los momentos incómodos y el orgullo siempre de por medio.
 Un minuto de silencio por ti.

domingo, 18 de agosto de 2013

Este verano me está enseñando grandes cosas.
Estoy conociendo realmente a la gente de mi alrededor y la verdad es que exceptuando a una o a dos personas son todos unos falsos, unos que hablan para caer bien, otros que hacen que vivas en un mundo llenos de mentiras por culpa de sus falsas expectativas, los que dicen ser tus amigos pero no se preocupan por ti, los que solos te quieren para salir de fiesta, los que te han tenido engañada durante años.
Este verano está siendo diferente a los demás, quizás sea que esté madurando y me preocupe más por las cosas o que por fin me esté quitando la venda de los ojos, esa que me cegaba, la que parecia que todo iba bien, la que hacía que yo fuese una ilusa más, la que no creía en las mentiras.
Es verdad eso que dicen, la gente no cambia con el tiempo, sino que con el tiempo la conoces de verdad. El tiempo es el único de fiar en esta vida, el que siempre te va a decir la verdad, el que te va a demostrar las cosas como realmente son.
Él te ayudará a confiar en quien debes, en quien merece la pena, te ayudará a ver quien se preocupa por ti y a quien tendrás que echar de tu vida.
Tarde o temprano el tiempo hará que abras los ojos y des importancia a lo que tienes y te convenza de que no merece la pena echar de menos al que se fue, porque esa persona ya lo hará por ti.