domingo, 16 de diciembre de 2012

Está sentada en una silla, con las piernas cruzadas, la cabeza agachada mirando a ninguna parte y con un pañuelo en la mano. Cada vez respira más hondo, suspira y niega con la cabeza apretando los ojos para que no se le salten las lágrimas.
Esa soy yo, la que no aprende, la que se equivoca con la misma piedra una y otra vez, la que sigue teniendo la esperanza de que ciertas personas cambien, la que confía en quien no debe.
Cada vez me doy cuenta de que soy más tonta, que me arrastro demasiado por personas que no valen la pena, prefiero antes su felicidad que la mía.
¿Qué sentido tiene eso?
No sé valorarme, es a la única conclusión a la que sé llegar, aparte de que soy masoquista, que está visto y comprobado.
Soy demasiado sensible, me ahogo en un vaso de agua y cualquier cosa puede hacerme daño.
16 años de mierda.
Me dan envidia algunas personas, esas que son tan felices, todo les sale bien, sin problemas ni preocupaciones, ¿el secreto? Pasan de todo. Algo que se ve tan sencillo y es tan difícil a su vez.

miércoles, 5 de diciembre de 2012

Esta entrada va especialemte a esas personas falsas, esas que te promenten estar siempre a tu lado, no sabía que siempre durase tan poco...
A veces pienso que nadie se comporta como verdaderamente es, que todos te quieren por la conveniencia, porque les beneficia tenerte, no porque te quieran y de verdad le importes, sino por como te portas con esa persona, todo lo que le ofreces y lo que haces por ella.
Y es verdad que con el tiempo conoces verdaderamente a las personas, a como son realmente que te demuestran pequeños detalles insignificantes, pero que valen mucho para las personas que los saben apreciar. Con esos detalles sabes en quien debes confiar y en quien no, los que de verdad te quieren y los que no les importas una mierda, los que saben escuchar y los que solo te quieren para que les soluciones problemas, aunque no es solo que sepan escuchar, lo importante es que quieran hacerlo y sobre todo apoyarte y ayudarte a lo que sea, esas personas están en peligro de extinción.
Ya casi no existen esas personas que de verdad se preocupan por ti, esas que saben cuando estás mal y te preguntan mil veces que si estás bien hasta que te abrazan y ropes a llorar. Pienso que encontrar una personas así es casi imposible, yo no es que me pueda quejar, pero con el tiempo te das cuenta que pierdes a mucha gente que creías que nunca se separarían de ti y lo peor es que sepas que estás perdiendo a una persona y no puedas hacer nada para evitarlo.
Con todo esto quiero llegar a que no desaprovechéis las oportunidades, porque es verdad que solo pasan una vez, yo pagaría ahora lo que fuese por tener ahora aquí a alguien a la que abrazar y si esa persona decide irse, dejala ir y no lo lamentas, ya lo hará ella por ti.