martes, 23 de abril de 2013

¿Qué te parece si hacemos un trato?
Qué te parece si pasamos todas las noches juntos abrazados en la misma cama compartiendo los mejores sueños. Podríamos decirnoslo todo con una mirada acompañada de una pequeña sonrisa tímida. Nada de palabras, esas no describirían ningún sentimiento por pequeño que fuese. ¿Y si nos gastamos a besos? Esos que te puedan hacer una pequeña idea de lo mucho que te he echado de menos esta semana. Esos besos que vician, que nunca hacen que te conformes, que quieras más y más, eso que saben a algo dulce y amargo a la vez, amargo por sentir miedo a que un día ya no los vuelva a tener.
Te prometo risas cada segundo, lágrimas de alegría y abrazos eternos, cosquillas, paseos interminables, hacerte sonreír siempre, no ponerte celoso y lo más importante, prometo estar siempre a tu lado, agarrándote de la mano para huir de los problemas juntos.
¿No te convence?
Qué tal si te despierto todas las mañanas a besos, abrazarte cuando lo necesites y prometerte que nunca verás esos preciosos ojos color miel empañados de lágrimas.
¿Qué pido a cambio?
Que tú no te vayas nunca de mi lado, que no olvides ninguno de esos recuerdos y si te vas con otra chica nunca me compares con ella porque jamás encontrarás a otra chica que te quiera la mitad que te quiero yo.