miércoles, 9 de octubre de 2013

Un minuto de silencio por esos abrazos perdidos, esos que quizás ya nunca dé, por esa risa que a lo mejor ya no vuelva a escuchar, por todas las bromas, tardes, horas, secretos, peleas, paseos.
Tengo la intuición de que todo va a cambiar, que ahora va a ser como si estuviesemos a mil kilómetros de distancia, pero podamos oler nuestros perfumes de estar tan cerca. Tú estás tan lejos y yo te quiero tan cerca.
No, no sé lo que quiero.
No soy consciente de nada.
Me he hecho de piedra, como tantas veces he querido ser y ahora que lo soy no sé para que querer serlo.
Un minuto de silencio por esas sonrisas que nunca han muerto ni moriran, por esas lágrimas derramadas cada momento que estaba sola.
Un minuto de silencio por querer parecer fuerte, por esos 6 años.
¿Ahora?
No sé si es una despedida o un hasta luego, que decida el destino, el tiempo, como siempre.
Ahora toca el vacio, el vaso roto, las miradas frías, si es que hay miradas, los momentos incómodos y el orgullo siempre de por medio.
 Un minuto de silencio por ti.

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